Hoy en día
estamos rodeados de información, que nos llega de distintas formas y a través
de distintos medios. Esa información hoy día es constante, excesiva y en
ocasiones abrumadora. Nuestra sociedad y economía se mueve alrededor de esa gestión
de la información. A esto llamamos “Sociedad de la Información”.
Una sociedad que
depende del uso y la creación para generar información que se traduce en conocimiento
y así mismo ese conocimiento genera poder y economía. Esta sociedad de la
información, experimenta una sensación de cercanía ante los países, no importa
la distancia física. Esta sociedad va a crear cada vez más información que ni
siquiera va a poder consumir. Experimentará la velocidad con la que se puede
crear y con la que se puede expandir la información, ya noticias de otras
partes del mundo las podemos conocer automáticamente a través de los medios de
comunicación. Ya es más difícil que los autores guarden con celo sus creaciones
pues todo se puede manipular, alterar y comercializar. Esta sociedad de la
información experimentará otro tipo de temores y va a tener que aprender a
lidiar con otras situaciones que cada vez son generadas con más velocidad. Además
esta nueva sociedad enfrenta unas diferencias entre los que pueden tener acceso
a la información y los que no tienen la oportunidad de tener este acceso,
creando lo que llamamos una “brecha digital”. Esas diferencias de oportunidades que generan
una marginación entre aquellos que no tienen las mismas oportunidades de
interactuar con las tecnologías, la información y el conocimiento.
Ya no hay vuelta
atrás, sólo hay que aprender a vivir con estos nuevos retos que nos trae el
vivir dentro de una sociedad de la información. Para esto debemos desarrollar
unas competencias de información que nos permitan manejarnos dentro de esta
nueva sociedad. Además como profesionales de la información es nuestra responsabilidad
trabajar para que esa brecha se elimine y todos podamos tener las mismas
oportunidades para acceder a la información y al conocimiento que se traduce en
progreso.
Como profesionales
de la información podemos ayudar a nuestros usuarios a desarrollar unas
competencias de información. A través del uso y manejo de la tecnología y el
uso del Internet. No sólo cómo navegar, sino a cómo manejar y usar esa información.
Es importante enseñar a leer para entender y enseñar a pensar para crear. La
lectura es la base de todo aprendizaje y es lamentable que sólo se enseña a decodificar.
La lectura debe ir más allá de una simple descomposición de letras y sonidos. Muchos
creerán que no se puede enseñar a pensar pues eso son procesos naturales que se
dan en nuestro inconsciente. Pero como profesionales de la información debemos
crear espacios donde podamos compartir ideas, conocimiento, pensamientos y fomentar
diálogos críticos. De esta forma estaremos enseñando a pensar. Así tendremos
una sociedad de la información donde todos tengamos las mismas oportunidades y la
brecha digital sea mínima.
¿Pero será
posible que esta brecha digital algún día sea completamente inexistente? ¿Será posible
que todos pudiéramos llegar a tener las mismas posibilidades de acceso a la
información y al conocimiento??